feliz año viejo

y es feliz en efecto, haciendo arreglos, musicales y de otra clase. 
programando viajes. 
con mis hijos. 
subí de peso. 
nos vamos por ahí a buscar un restaurante el último sábado del año. todos los lugares están repletos de gente. no nos importa. terminamos tomando un helado en cualquier lado. hablando un poco. queriéndonos otro. 
tengo mucho amor para dar. 

...

en dos días hago todo el trabajo con los tangos que tenía pendiente, copiar, transportar, arreglar. bueno, no están terminados completamente pero nunca dejo de asombrarme de todo lo que puedo hacer si logro enfocarme (soñé con j: le decía que tenía que dejar su solmenidad de lado, que no iba bien con el perfil de la nueva empresa, que había hecho un excelente trabajo en 2018 pero que tanta seriedad no era necesaria). 

cuánta energía, cuánto amor regalé. 

por unos cuadraditos ¿cuántos querés?

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