angelito

compré dos días antes de navidad, al señor del quiosco de libros del parque rivadavia, un ejemplar de "buenos aires en tiempos de villoldo". el libro en cuestión es bastante aburrido. no sé por qué esa manía de los académicos por la enumeración (aún cuando jamás falta la frase "en la imposibilidad de nombrar a todos" que opera como una suerte de disculpas ante la extensión desenfrenada de los ejemplos).

es decir, el sentido del libro se pierde en la enumeración. apenas comienza a despertar el interés (el mío) la cantidad de ejemplos y menciones me obliga a saltear primero párrafos, luego páginas enteras y por fin capítulos. es curioso que las notas al pie (o al final) de cada sección terminan siendo lo más interesante del libro. 

resulta que el tal ángel gregorio nada tenía de ángel ni de gregoriano, sus cantos eran más bien estrafalarios, soeces y procaces. me causa gracia que académicos del tango se ocupen en dejar su honor salvado explicando cómo sus tangos "se inspiraron en el baile y en el compadraje, nunca en lo prostibulario" e incluso ensayan un % como método probatorio... de los tangos grabados... ninguno era procaz. 

obviously ¿qué sello discográfico hubiera accedido en esa época (entre 1900-1919) a "publicar" tangos que hablaran de porongazos y de "vení que te acaricio la costura, mami". 

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me retracto: parece que efectivamente lo grabaron. aquí las pruebas historia de baldomero. creo que ni los cantantes de cumbia villera se animaron a tango. perdón, a tanto. 

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