# veces

las mismas imágenes de siempre: el edificio bencich. el río atrás. los mismos ventanales. los mismos miedos. pasan los años y vuelvo a escribir recursivamente. g. se pregunta qué pasa conmigo que no pasa nada.

compré varios libros hoy. una edición hermosísima de la correspondencia entre pablo picasso y guillaume apolinaire. de precio acorde: es decir, carísima. es otra de mis compulsiones, comprar libros (buscarlos, averiguar su paradero, enterarme de su existencia es parte del placer intrínseco encerrado en el proceso de obtenerlos). después, el tiempo falta, la voluntad decae, la excitación se atenúa y/o desaparece. los libros terminan volviéndose un problema de logísitica o manejo de stocks: el espacio, como el tiempo (esas categorías kantianas o condiciones previas para la percepción/conocimiento) NUNCA es suficiente. 

el amor, el afecto, no son suficientes. 

las condiciones afectivas previas necesarias para el restablecimiento de ese vínculo que creía tener: no están dadas. 

¿?

escribir, también, compulsivamente. para que el tiempo pase y la vida sea otra y sea nueva. 

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